Estas son las creencias que atesoro...


Creo en la palabra que nombra el mundo, creo en el paladar del pensamiento que saborea todo lo que acontece. Creo que tú, eres igual que yo, que tienes tristezas y alegrías, que te preocupas y a veces has sufrido, que tienes algunos sueños y otros a los que renunciaste, que te has sentido comprendido en ocasiones, e incomprendido otras, que probablemente te has preguntado alguna vez si tenía sentido hablar.

Creo que mereces ser escuchado.

Escribo, para saber de mí y de lo real.

Leo, para sentirme comprendida en los otros.

Creo que la palabra puede ser un lugar para descansar de tanto, una ventana de postigos blancos, siempre abierta, una alegría necesaria, uno de los actos pacíficos de la humanidad.